Judeline ha cantado a capela ‘Soldadito español’ en ‘La Revuelta’, su versión para la banda sonora de ‘La bola negra’, la película de Los Javis. La reinterpretación, que ya circula por redes, ha abierto un debate que va mucho más allá de lo musical: qué memorias se rescatan cuando se resignifica un símbolo y cuáles se dejan fuera.

La canción original es una marcha compuesta por Jacinto Guerrero para la revista musical ‘La orgía dorada’, estrenada en 1928, poco después del final de la Guerra del Rif. No es una pieza franquista. Es anterior. Pero su origen está ligado al imaginario militar español de principios del siglo XX y a una campaña colonial dirigida en su última etapa por Miguel Primo de Rivera.
Raül Refree se encargó de llevar la canción a un terreno completamente distinto. Fuera el carácter festivo y marcial; dentro, una pieza lenta y melancólica en la voz de Judeline. Los Javis tenían claro que querían utilizarla y Refree empezó a trabajar con ella cuando el guion aún estaba en desarrollo. En la película, suena al comienzo de una historia ambientada en 1937, en línea con la aproximación antifascista y antibelicista del proyecto.
Javier Calvo ha explicado su manera de abordar la historia: «Los hechos son fríos». Lo que les interesa a Los Javis es llegar a las emociones de quienes vivieron la Guerra Civil, recuperar esas historias desde un punto de vista humano. Esa es la intención declarada.
Pero hay otra lectura. El escritor y periodista Youssef M. Ouled, de origen rifeño, ha criticado la versión precisamente por lo que arrastra consigo. «Siendo rifeño, me chirría muchísimo», ha escrito. Para él, el «soldadito» no representa una historia inocente de heroísmo y nostalgia. «Detrás de ese soldadito hay guerra colonial, hay bombardeos y muerte», señala, en referencia a las consecuencias que las campañas militares españolas tuvieron para la población rifeña.
Lo que Ouled cuestiona no es que la música suene triste. Eso no basta. Lo que señala es el mecanismo: coger elementos de la historia colonial, envolverlos «en una producción preciosa y melancólica» y presentarlos como algo poético. «Lo que hay que señalar es que esta letra patriótica y militar es un retrato profundo sobre la memoria colonial que se niega, se invisibiliza y se romantiza». Su conclusión es clara: «Una memoria histórica que no usa los elementos culturales e históricos para reconocer y reparar su rol colonial es una memoria histórica incompleta».
Judeline, por ahora, no ha hablado públicamente de esta dimensión. En las entrevistas sobre ‘La bola negra’ ha contado sobre todo cómo llegó a participar en la película y cómo fue la grabación. La gaditana visitó ‘La Revuelta’ para hablar del éxito de ‘Bby WOW’ y de su papel en el filme, además de adelantar que está a punto de publicar su nuevo single, ‘La falda’.
El debate que ha abierto ‘Soldadito español’ es incómodo pero necesario. Si una película decide resignificar símbolos históricos desde la emoción, la pregunta de Ouled sigue en pie: qué memorias entran en esa resignificación y cuáles se quedan fuera. No es un reproche a Judeline ni a su interpretación. Es una grieta en el relato. Y las grietas, cuando tocan la memoria colonial, tienden a ser más profundas de lo que parece.



