Gara Durán publica esta noche su primer álbum, ‘Gara’, un disco que rompe con el tono sombrío de su EP ‘Alkimia’ y abraza un sonido más luminoso, más pop, más desenfadado. Lo hace con una gira larguísima por delante y la primera de sus dos fechas en la Sala But de Madrid ya agotada.

El disco suena a muchas cosas y a ninguna en concreto. Hay un arranque con tintes Brit Pop en ‘Cuál es mi destino’, country en ‘Mi loco cowboy’, baladas, ambient y un tema como ‘Libélula’ que ella misma define como su mundo interior puro. Lo ha producido casi entero junto a RYO, pero ‘Libélula’ la hizo sola, de principio a fin. Y se nota.
«Es un disco muy personal que trata sobre mi vida y mis sentimientos», explica Gara. «Son experiencias que cualquier persona de 27 años creo que puede sentir. Es un disco muy terrenal y muy mundano». Nada de conceptos forzados ni narrativas envolventes. Canciones que hablen por sí solas. Punto.
Esa idea atraviesa toda la conversación. Gara se resiste a la tiranía del porqué. «Hoy en día hay tanto contenido todo el rato y tanta música que siento que tienes que explicarlo todo mucho. Y muchas veces no tiene explicación lo que haces, porque esto es arte, esto va de sentir. Es música». Difícil discutirle eso.
Sus referentes son un mapa precioso y raro. Enya es «un referente absoluto». Mike Oldfield le fascina por cómo ‘Tubular Bells’ parece una cosa al principio y acaba siendo otra. Brian Eno, Aphex Twin. Y luego, al otro lado, Dolly Parton, a quien descubrió por la versión que Miley Cyrus hizo de ‘Jolene’. Country, ambient y new age conviviendo en la misma cabeza. Eso explica un disco que salta de estilo sin perder la cohesión.
El dueto con Barry B en ‘Una casa en el Teide’ tiene historia detrás. La canción tiene cuatro años. Estaba guardada en un cajón, pero ambos sentían que tenía algo especial y decidieron rescatarla para este disco. Gara describe sus voces juntas con naturalidad: «Cada uno tiene su registro y cuando se juntan, creo que suena especial». Gabriel —Barry B— comparte con ella la pasión por el country, Johnny Cash y Bob Dylan.
La gira que viene es una declaración de intenciones. Gran Canaria, Tenerife, Barcelona, Valencia, Valladolid, Huesca, Zaragoza, Málaga, Sevilla, Granada, Bilbao, Vigo, A Coruña y Madrid. Muchas salas, muchos meses. Gara quería que este disco funcionase en directo, que tuviera un sonido más orgánico y más divertido de tocar. Todo apunta a que lo va a comprobar de sobra.
‘Gara’ es un debut que no pide permiso para ser lo que es. Sin grandes discursos, sin marco teórico, sin justificaciones. Una artista de 27 años que ha decidido que la música no necesita más explicación que la propia música. A veces eso es suficiente. A veces es exactamente lo que falta.



