La dupla valenciana formada por Kromo y El Hombre Viento regresa con un EP de tres temas que suena a todo menos a lo que hicieron en ‘La Reserva’. Donde aquel álbum de 2023 apostaba por lo ambiental y lo dramáticamente sutil, ‘Triple arranque’ entra de lleno en territorio electrónico con la brutalidad vocal de Kromo como único hilo conductor.

Fiereza. Esa es la palabra. Lo que sale de las cuerdas vocales de Kromo no se negocia, y aquí choca contra una producción que ha decidido mutar por completo. El Hombre Viento abandona las texturas contemplativas y construye un escenario de club, frío y nervioso, donde el rapeo tiene que ganarse cada centímetro.
El EP abre con “Alarde”, un drill asimétrico que juega con el efecto glide en los bajos y lo cruza con una capa melódica de aire clubero que va ganando protagonismo conforme avanza el tema. Es la declaración de intenciones. Aquí no hay vuelta atrás.
“Más tarde” explota lo que “Alarde” insinuaba. Electro-rap trufado de uk garage, percusiones bombeadas, melodías gélidas que planean sobre unos rapeos ansiosos. Kromo suelta un «tanto tonto tentándome, tantos miedos quedarán por quitarme» que funciona más como descarga que como confesión. La instrumentalidad de club manda. Las distorsiones juegan su papel. Todo encaja en un engranaje rítmico que no da respiro.
El cierre llega con “Álzate”, en colaboración con Kuare, y probablemente es donde el EP encuentra su mejor versión. Las percusiones se deconstruyen y se comen la mezcla. Un sintetizador futurista sobrevuela toda la canción, matizándose según avanza, mientras Kromo se enrabieta contra el sistema. La crítica al capitalismo aterriza sin rodeos: «Enfadado porque lo importante es el mercado, pero no el mercado laboral. Los trabajadores siguen explotados y las empresas comiendo de su mano, de su pan». Es el mejor pasaje del disco. Y El Hombre Viento lo sabe vestir: ya demostró que estos terrenos son los suyos cuando trabajó con Juancho Marqués en ‘The Blues’.
¿Las letras tienen la profundidad de ‘La Reserva’? No. Y tampoco parece que esa fuera la intención. ‘Triple arranque’ prioriza la sensación sobre el mensaje, la producción experimental sobre la hondura letrística. Tres temas pensados para evocar, no para explicar. Encontrar el punto medio entre ambos mundos —la atmósfera de El Hombre Viento y el peso lírico que Kromo puede alcanzar— es la senda que queda por delante.
Lo que deja claro este EP es que la dupla valenciana no tiene ningún interés en repetirse. De lo ambiental a lo electrónico, del susurro al cortocircuito. ‘Triple arranque’ es exactamente eso: tres arrancadas en direcciones que no existían en su disco anterior. Y suenan como si siempre hubieran estado ahí.



