La cantautora y poetisa catalana Ivette Nadal ha publicado «Pedres, ocells i flors», tercer y último sencillo de su próximo álbum, ‘I Això Serà Tot’. La canción llega con producción de Joan Colomo y un vídeo rodado en Vilassar de Mar.

Hay un giro importante en este adelanto. Los dos sencillos anteriores llevaban la producción de Joan Pons, pero «Pedres, ocells i flors» cambia de manos. Colomo firma lo que sería una hipotética cara B del disco, desvelando así una de las claves del nuevo trabajo: dos miradas sonoras distintas conviviendo en un mismo álbum.
La canción mira hacia atrás. Habla de despedir a los familiares que ya no están y a los lugares que se compartieron con ellos. La letra recorre la fragilidad del tiempo hasta llegar al verso que da título tanto al tema como al disco: «I això serà tot: pedres, ocells i flors». Piedras, pájaros y flores. Lo que queda cuando todo lo demás se va.
Pero no es una canción que se hunda en la tristeza. Hay más gratitud que melancolía. Más celebración de lo vivido que lamento por lo perdido. Esa línea fina entre el duelo y la alegría es territorio que Ivette Nadal conoce bien, con una trayectoria que desde 2007 ha convertido la vulnerabilidad y las experiencias personales más dolorosas en materia creativa.
El vídeo, firmado por Carles Vila, BusCarles y Marc Faro, se rodó en Vilassar de Mar. No es un escenario cualquiera: es el pueblo de origen de la familia materna de Nadal. Un lugar con carga emocional real, no decorado.
Nadal lleva casi dos décadas componiendo desde la autoedición. Ha colaborado con Pascal Comelade, ha revisitado a gigantes como Pau Riba o Jaume Sisa, y ha publicado discos y libros de poemas sin dejar nunca de escribir sus propios temas. Con «Pedres, ocells i flors» cierra la ventana de adelantos de ‘I Això Serà Tot’. Lo siguiente ya será el disco entero.



