Begoña Vargas no se conforma con la interpretación. Con ‘g3lato y f3sta’, segundo adelanto de su debut musical como BEGOÑA, la actriz planta una canción de italo disco que suena a los 70 sin quedarse atrapada en ellos.

El primer aviso llegó con ‘Bola disco lunar’, un single sintetizado que ya marcaba el territorio: Pino D’Angiò, bolas de espejos y teclados gordos. Ahora, con ‘g3lato y f3sta’, la propuesta se redondea. El tema no busca sonar vintage por capricho. Coge los recursos de aquella música setentera y los trae al presente sin que se rompan por el camino. El resultado es inmediato, divertido y sin pretensiones.
La letra viaja en el tiempo sin pedir permiso. BEGOÑA se mueve por un «plano paralelo» buscando a alguien que esté a su altura, porque «de los que te traen flores ya no hay». De repente salta a los 90: «Que pases a buscarme a mi puerta, cuando llegues hazme un llama cuelga». El vocabulario cambia con la época, y eso le da a la canción una gracia que va más allá del estribillo.
Luego llega Italia. «Quiero que sea Italia en los 70, que vengas a buscarme con tu vespa / Decidido a hacerme una propuesta». Se describe a sí misma como «clásica» igual que un «martini espresso». Y remata con una de esas frases que se quedan pegadas al cerebro: «Todos creen que son un monumento, qué aburrimiento». Ingenio puro en dos líneas.
Para quien no la tenga ubicada fuera del cine, Begoña Vargas ha trabajado en ‘Berlín’, ‘Las leyes de la frontera’ y ‘Malasaña 32’. El salto a la música no es un capricho de actriz entre rodajes. ‘g3lato y f3sta’ tiene la letra, la producción y la actitud de alguien que se lo ha tomado en serio.
Hay otra Begoña en la historia de la música española. Una que en tiempos del electroclash fichó por Subterfuge y grabó ‘Let’s Play Hippies’. Conserva 34 oyentes mensuales. Esta BEGOÑA apunta en otra dirección, y lo hace bailando.



