El pódcast dirigido por Xavier Valiño vuelve cada martes con un nuevo episodio. La segunda temporada de ‘Faro del Norte’ llega cargada de lazos de sangre, rescates discográficos y descubrimientos de medio mundo.

Valiño ha desgranado lo que viene. Y la lista tiene miga. Dos dúos de hermanos, un trío de hermanas nietas de Sam Cooke y un cuarteto formado por dos padres y dos hijos. La música como asunto de familia, visto desde ángulos muy distintos.
Pero no todo es linaje. También suenan los dos últimos discos grabados antes de morir por una leyenda del soul y por un escocés que trabajó durante cuarenta años sin demasiado reconocimiento. Dos despedidas que merecían atención.
El mapa geográfico de la temporada se estira en todas direcciones. Una madrileña que emigró a California para hacer música. Una holandesa que revive la época de las grandes cantantes francesas yeyé de los sesenta. Unos galeses que reaparecen más de treinta años después. Un noruego de vuelta en su país tras vivir muchos años en Norteamérica. Y un japonés muy reverenciado por músicos occidentales, entre ellos la familia Lennon.
El Disco de la Semana lo ocupa Banda Al9, un dúo brasileño que debuta en el sello de Steve van Zandt. Valiño los compara con unos Lemon Twigs en clave brasileña. Primer álbum, primer golpe.
La Canción de la Semana la pone Brooke Combe, cantante británica criada entre los discos de Motown y Stax de sus abuelos. Una herencia que se nota.
Y en la sección El Retrovisor aparece Slow Dancer, un asistente social australiano cuyo nombre artístico —Bailarín Lento— dice bastante sobre lo que hace con las canciones.
‘Faro del Norte’ no necesitó mucho ruido en su primera temporada para ganarse un hueco entre los pódcast musicales en castellano. Esta segunda arranca con la misma fórmula: cada martes, un episodio nuevo, y la certeza de que Valiño siempre encuentra algo que no habías escuchado.



