Boikot publica ‘No les interesa’, su decimocuarto disco de estudio y el primero desde ‘Lágrimas de rabia’, que salió en 2012. Catorce años sin álbum nuevo. Quince canciones para compensar la espera.

El grupo nunca desapareció. Publicaron el directo ‘Boikotea!!!’ en 2014, la colección de autoversiones ‘Balkan Acoustic’ en 2021 y no dejaron de lanzar singles ni de reventar festivales. Pero el formato largo les pedía volver. «Queríamos intentar volver a enchufar la rabia, porque estábamos notando que nos estaban intentando anestesiar otra vez», explica Kosta desde una terraza de Carabanchel. «Queríamos hacer un disco que tuviera cuerpo, alma y criterio».
Las primeras ideas arrancaron en 2017. Así de largo ha sido el proceso. Maquetas que convencían, otras que no. Estribillos de hace cinco años que encontraban su estrofa ahora. «Tener tiempo te da una objetividad que la prisa no te da», reconoce Kosta. «Normalmente las canciones no las terminas, las abandonas. En este caso hemos conseguido terminarlas». Llegaron a grabar cinco versiones de un mismo tema. Alberto lo resume sin rodeos: «Hemos llegado al borde de la locura en algunas canciones».
El disco se ha grabado en los Kosta Estudios, que ya no están en Vallecas sino en Arganda. Kosta firma la producción, Manuel Arévalo se ha encargado de la grabación, y por el estudio han pasado un montón de colegas del gremio para colaborar. La formación base la completan Alberto en voz y guitarra, Grass a la batería y Juankar en voz y bajo, con Xabi Aracama a la trikitixa, Juanan a la trompeta y el violín, y Zampa al trombón.
Quince canciones en un disco en 2026 es una declaración de intenciones. Kosta lo sabe y lo defiende: «Ahora tú tiras unas canciones y son como gotas en el mar, desaparecen de un día para otro, incluso aunque sean virales. Hemos intentado salirnos de ese juego». Alberto apunta en la misma dirección: ya no les vale cualquier estribillo que esté requetehecho, ni por ellos ni por otras bandas. Han apretado en las ideas y en las letras.
Hay algo en esa resistencia al formato dominante que define bien a Boikot. Treinta años de carretera y la convicción de que su público todavía tiene paciencia para escuchar un disco entero, «degustándolo como un buen vino», en palabras de Kosta. No es nostalgia. Es terquedad con criterio. Saben que el océano de contenido se traga todo, y su respuesta ha sido soltar un bloque de quince temas con peso suficiente para no hundirse.
«Es un disco bastante maduro, y creo que no va a dejar a nadie indiferente», dice Kosta. El feedback que están recibiendo, según cuenta, va en esa línea. Ahora queda que el disco hable por sí mismo. ‘No les interesa’ llega con cicatrices del camino, gente perdida por el camino y la rabia intacta. Catorce años dan para mucho material. Boikot lo ha empaquetado todo aquí.



