El segundo corte de ‘PRIMA’ no para de escalar en Spotify Global, ya en el puesto 12, mientras el álbum de ADÉLA supera las 100.000 copias vendidas en su primera semana.

‘Nicole Kidman’ lleva días subiendo sin freno. Ayer alcanzó el número 12 del Global de Spotify, con ‘Ain’t In L.A.’ todavía firme en el 5. Medio millón de veces compartida en TikTok. Y la propia Nicole Kidman ha correspondido al homenaje difundiendo el tema ella misma.
La canción funciona en varios planos a la vez. El más obvio es la carta de amor a la actriz: la letra está llena de referencias a ‘Moulin Rouge’, ‘Babygirl’, y el vídeo añade guiños a ‘Eyes Wide Shut’ y ‘Reencarnación’. Alguien ya se ha encargado de recopilarlos todos en TikTok, claro.
Pero hay más debajo. ADÉLA escribió ‘Nicole Kidman’ pensando en su relación con la fama. Es ostentosa cuando elige entre «Louboutins o Jimmy Choos», pero también tiene mala leche y reflexión social: se probó un corsé, se sintió «como Nicole» y usó eso para pensar en las cosas que los artistas masculinos nunca se ponen. No es solo postureo. Hay algo que rasca.
Lo mejor, sin embargo, está en la producción. El sample que vertebra toda la canción procede de ‘In My Father’s House’, una grabación de un grupo de góspel llamado God’s Gospel Angels. Un disco de 1986 titulado ‘Praise Him’ que no está en Spotify, que jamás se ha comprado ni vendido en Discogs. Lo tienen 29 usuarios. Lo quieren 400. Eso es ir a buscar oro a una mina que nadie sabía que existía.
El gesto recuerda a aquella idea tan de los 2000, tan Kanye West, tan Common: rescatar un clásico perdido, samplearlo y construir un hit nuevo encima. La comparación más directa es con ‘Bound 2’, que en 2013 hizo algo parecido con una grabación de The Ponderosa Twins Plus One. ADÉLA ha cogido ese mismo impulso y lo ha llevado a un lugar todavía más oscuro, más enterrado.
Y luego está el último nivel, el más simple. ‘Nicole Kidman’ funciona también como pura música de fondo. Sexy, agradable, sin necesidad de saber quién es la actriz ni de dónde sale el sample ni qué está pasando en TikTok. ADÉLA canta que «su sujetador debería ser más grande» porque la gente «no le mira a los ojos». No hacía falta ser vidente para imaginarle un público a esto.
‘PRIMA’ lleva una semana en la calle y ya ha colocado tres canciones en la conversación global. ‘KGB’ con su querencia por el electro europeo, ‘Ain’t In L.A.’ como punta de lanza comercial y ahora ‘Nicole Kidman’ como la pieza que demuestra que aquí hay algo más que números. Hay criterio, hay excavación musical y hay una artista que sabe exactamente qué quiere decir con cada capa que pone.



