El Festival Ke Kaña celebra su decimotercera edición el sábado 7 de noviembre en el Espacio TYCE de Guadalajara con VVV [Trippin’you] como cabeza de cartel, horarios publicados y entradas a 16,50 euros que, si la historia se repite, pueden no llegar al día del concierto.

Ocho nombres repartidos en dos escenarios desde las siete de la tarde hasta pasadas las dos y media de la madrugada. Esa es la propuesta. El dúo Mechudo abre el Escenario Cultura a las 19:00 con electrónica y pincha entre cada cambio del escenario principal durante toda la noche. Hilo toca en acústico a las 20:00. A partir de ahí, el peso se traslada al otro lado.
El Escenario Principal arranca a las 20:40 con Hayara, la apuesta local. A las 21:50 sube La Rate Timide, cuarteto afincado en Madrid que define lo suyo como «punk elegante». Bernal, banda valenciana entre el indie, el emo y el post-rock, toca a las 23:00. A medianoche y diez llega Ortopedia Técnica desde Castellón con su mezcla de punk, garage y noise. VVV [Trippin’you] sale a la 01:20 y Panalero cierra a las 02:30.
Un detalle que dice bastante del carácter del festival: el cabeza de cartel no cierra la noche. VVV [Trippin’you], el trío de Móstoles que cruza electrónica, mákina y jungle con letras de pulso post-punk y que ha pasado por Sónar y BBK, toca en la penúltima franja. El cierre se lo lleva Panalero, un habitual de la casa que durante varias ediciones abrió los vermús del Ke Kaña. Hay algo de declaración de intenciones ahí.
La entrada anticipada sale a 15 euros más 1,50 de gastos en Concertados y se canjea por pulsera en el acceso. Los menores de 12 años entran gratis. También se vende en papel, con diseño de javilostcontrol, en varios bares de Guadalajara: Casa Claudio, Metrópolis Café, La Discotaberna de Bardales, Sidrería El Faro y El Irlandés Errante, entre otros. No hay precio de taquilla anunciado. Y no conviene dormirse: el festival advierte de que en las últimas ediciones colgó el cartel de agotado semanas antes.
Con la pulsera se puede salir y volver a entrar. Se permite una botella de agua de medio litro sin tapón y un bocadillo. Dentro, barra y comida a precios populares con pago en efectivo o tarjeta. La organización lo dice sin rodeos: se define como un festival muy humilde que necesita el gasto en el recinto para sobrevivir. Como novedad, Cervezas Arriaca instalará grifos de cerveza sin alcohol.
El Ke Kaña no se acaba el sábado por la noche. El espacio Ke Kaña Es Cultura, activo desde 2017, expondrá obra de Isa Muguruza, Robertini, McGossin y Olga García Calvo, entre otros. El lunes 9 hay proyección de una película sobre la escena indie en los Multicines Guadalajara. Y antes de los conciertos, vermú.
Detrás de todo esto sigue la asociación cultural Super 8, presidida por David Sánchez Condado, «Triki», que organiza el festival sin ánimo de lucro. Lo que se recauda se reinvierte. Por el Ke Kaña han pasado en ediciones anteriores nombres como Carolina Durante y Lagartija Nick. La duodécima edición juntó a Melifluo, El Diablo de Shanghai, Memocracia y Basura en el mismo recinto.
Trece ediciones después, el Ke Kaña sigue siendo una sola jornada, autogestionada, sostenida por negocios locales y con una entrada que cuesta menos que una pizza con bebida. Guadalajara, 7 de noviembre. Puertas a las siete.


