El nuevo número de Mondo Sonoro ya está en la calle con Alcalá Norte como reclamo principal. La banda madrileña regresa con ‘Dejémoslo como estaba’ (Balaunka, 26), su segundo disco tras el terremoto que supuso su debut, y la revista les dedica la portada de noviembre.

El álbum llega en un momento en el que Alcalá Norte se han convertido en referentes de la escena nacional en tiempo récord. La revista describe el disco como un refuerzo de ese carácter singular que les trajo hasta aquí. No es poco.
Pero noviembre viene cargado. Los Enemigos vuelven después de seis años con ‘Canciones chulas’ (Mushroom Pillow, 26). Un título que parece broma privada y que Mondo Sonoro lee como un manifiesto involuntario sobre todo lo que la banda sigue defendiendo cuatro décadas después de empezar.
El número repasa también el segundo disco de Fat Dog, ‘Cancel Me, I’m Tired’ (Domino/Music As Usual, 26), al que señalan como consagración de una de las sensaciones de la nueva escena británica. Una banda pletórica manejando registros dispares. Royal Blood, por su parte, reaparecen con ‘Dead Company’ (Imperial Galactic/Warner, 26), su trabajo más crudo, concebido tras su retirada discreta en agosto de 2024.
En el plano nacional, Anni B Sweet presenta ‘Alegría’ (Subterfuge, 26), un disco nacido de un periodo de dolor y oscuridad que superó gracias a la música. Toundra se reinician con ‘Siete’ (Grabaciones Strelka, 26), descrito como su álbum más aventurero. Y Hostia Pedagógica debutan con ‘Homo Lamentabilis’ (Limbo Starr, 26) tras pasar por el escenario del Sonorama. Ellos mismos lo definen como «sarcasmo analógico en directo».
Completan las entrevistas largas Nothing But Thieves con ‘Stray Dogs’ (Sony, 26), su quinto disco, y This Is Lorelei, que gira hacia el bluegrass de raíz con ‘The Singer In My Band’ (Matador/Popstock!, 26). Además, el número incluye artículos sobre Los Acebos, Sports, Razorlight y Weezer, junto a las secciones habituales de críticas de discos, cómics, libros, series, películas y podcasts.
Un número de noviembre con demasiadas razones para acercarse al quiosco. O al menos para tener claro que el cierre de 2026 no va a ser precisamente tranquilo.



