El Dark City Fest 2027 ha completado su cartel. Treinta y dos bandas y artistas repartidos en tres escenarios —uno de ellos al aire libre— ocuparán la sala Penélope de Benidorm los días 11 y 12 de junio bajo el subtítulo Holidays in the Sun.

Lo organiza Fantaxtik Events y lo que han montado no es un festival construido sobre cuatro carteles grandes y relleno debajo. Hay cabezas de cartel con peso real, sí. Pero también hay arqueología oscura, bandas recuperadas y una capa de nombres recientes que impide reducir esto a un ejercicio de nostalgia.
Anne Clark encabeza la programación. Spoken word, electrónica, new wave y synth-pop desde principios de los ochenta. Canciones como “Heaven” o “Sleeper in Metropolis” llevan décadas funcionando como piezas fundacionales de la electrónica oscura, mucho antes de que necesitásemos veinte etiquetas para clasificar cualquier cosa. A su lado, Laibach, el colectivo esloveno que dejó de ser solo un grupo para convertirse en un lenguaje. Llevan desde 1980 mezclando industrial, electrónica, imaginería totalitaria y una ironía que sigue intacta en Musick, su último trabajo. Nada de gira de despedida eterna: siguen en activo y a años luz de la nostalgia.
Lebanon Hanover representan otra cosa. Son una de las bandas que mejor explican por qué el postpunk y el darkwave han seguido encontrando nuevas audiencias en la última década. Sonido frío, minimalista, profundamente melancólico. Una referencia para una generación que llegó mucho después de Joy Division o Siouxsie pero que sigue encontrando sentido en los sonidos más oscuros. Y luego está Anja Huwe / Xmal Deutschland. La histórica vocalista regresó a la actividad tras años alejada de los escenarios, recuperando el repertorio de una banda imprescindible del postpunk alemán de los primeros ochenta. Discos como Fetisch o Tocsin siguen intactos más de cuarenta años después.
Por debajo de esos cuatro nombres hay mucha tela. Mesh traerán su mezcla de synth-pop y electrónica emocional. The Cassandra Complex recuperarán ese cruce entre industrial, gothic rock y EBM que llevan trabajando desde los ochenta. La electrónica más física tiene peso de sobra con Solitary Experiments, Frozen Plasma, In Strict Confidence, Signal Aout 42, Absolute Body Control, Vomito Negro y Fïx8:Sëd8, nombres que recorren distintas épocas de la EBM, el futurepop y la electrónica industrial.
Entre las propuestas más recientes destacan los belgas Ultra Sunn, que han vuelto a mirar hacia el EBM, el coldwave y el new beat sin convertirlos en simple museo. También aparecen Ductape, This Eternal Decay, Mayflower Madame, Nite, Ghost Enclave y Mirexxx, conectando con el renacimiento internacional del postpunk y las músicas oscuras.
Y si hablamos de historia pura, ahí están The Rose of Avalanche, Garden of Delight, The Nosferatu, Little Nemo y Ashbury Heights. La representación estatal también tiene lo suyo: Las Novias, Darkways, Spammerheads, Psideralica y Azote Mental, entre otros.
Treinta y dos nombres. Tres escenarios. Piscina, foodtrucks y stands de merchandising de las propias bandas. El Dark City Fest no ha crecido buscando ser un macrofestival generalista. Ha crecido hacia dentro, afinando una programación que mezcla generaciones dentro de una misma escena sin que nada chirríe. Post-punk, darkwave, gothic rock, EBM, synth-pop y todas esas zonas de sombra donde la electrónica y las guitarras llevan décadas encontrándose.
Benidorm, 11 y 12 de junio. Las entradas ya están a la venta. Quien busque un festival que no dependa de un solo nombre en grande tiene aquí treinta y dos razones para mirar el cartel entero de arriba abajo.



