El festival que mete conciertos en peluquerías y tiendas de discos regresa a Barcelona el sábado 17 de octubre con un cartel encabezado por los británicos Fat Dog, Mandy, Indiana y Honeyglaze.

La fórmula ya se probó el año pasado en la misma zona y funcionó. Ahora Soundhood repite en el Paral·lel barcelonés con la misma idea: transformar espacios cotidianos en escenarios. Peluquerías, tiendas de discos, salas pequeñas. Nada de recintos enormes ni pulseras VIP.
El recorrido arranca a las cinco de la tarde en Salas Pardo con showcases de bandas locales. A las seis, turno para Joia en Discos Redondos. Media hora después, Carlota Flâneur toca en la Peluquería Wit. Sí, en una peluquería.
A las siete llega el misterio. Paral·lel Club acoge un secret show del que no se ha soltado ni un nombre. Y a las siete y media, todo converge en Paral·lel 62 para el tramo final de la jornada.
Ahí es donde el cartel pega fuerte. Fat Dog cierran la noche, y no hace falta explicar mucho a estas alturas: son uno de los grupos más impredecibles que ha dado la escena británica en los últimos años. Antes pasarán Mandy, Indiana y Honeyglaze, dos nombres que encajan perfectamente con el espíritu de un evento que apuesta por lo que se mueve de verdad en la escena independiente.
Lo que diferencia a Soundhood de otros festivales urbanos es la intención declarada de reivindicar las salas y los espacios de barrio como lugares donde se construye cultura. No es un eslogan vacío cuando el escenario es literalmente una peluquería del Paral·lel. Hay algo honesto en eso.
Barcelona, 17 de octubre. Cinco espacios, seis horas de música y un cartel que da pocas razones para quedarse en casa.



