Wakame publican “Abrazos al fallo”, segundo adelanto de su próximo disco ‘La Provincia’. La canción llega acompañada de videoclip y marca un giro hacia lo íntimo tras el arranque más territorial de “La recta de Atalayas”.

Si aquel primer single ponía el foco en la periferia, en Murcia, en el lugar del que se viene, aquí el paisaje desaparece. Lo que queda es piel. Relaciones, vulnerabilidad y ese momento exacto en el que toca aceptar que las cosas no han salido como estaba previsto. Wakame reducen la distancia y apuntan hacia dentro.
El título tiene trampa. “Abrazos al fallo” nace del entrenamiento físico llevado al límite, pero la banda abandona lo corporal para hablar de otra clase de resistencia. El error y la frustración funcionan aquí como punto de encuentro. El abrazo aparece cuando mantenerse en pie ya cuesta demasiado.
El videoclip refuerza esa lectura. Superposiciones, desenfoques, dobles exposiciones. Una imagen deliberadamente difusa que no busca claridad sino todo lo contrario: trasladar visualmente esa fragilidad de la que habla la canción. El mismo enfoque estético que ya asomaba en el vídeo de “La recta de Atalayas”, pero llevado a un terreno más cercano, más corporal.
Con estos dos avances, ‘La Provincia’ empieza a dibujar su mapa. Un recorrido que va del territorio al cuerpo, de lo colectivo a lo personal, del lugar donde creciste a lo que pasa cuando miras de cerca a alguien y no sabes si aguantar o soltar. Dos canciones que trazan una línea desde fuera hacia dentro.
Wakame siguen construyendo disco a fuego lento. Cada single no es un suelto promocional, sino una pieza que encaja en algo más grande. “Abrazos al fallo” lo confirma: aquí nadie tiene prisa, pero cada paso cuenta.



