Matt Berninger ha publicado «Martini Me Fatso», nuevo single a través de Concord Records que llega acompañado de videoclip dirigido por Chris Sgroi. El líder de The National lo define como una oración achispada escrita desde un enfado pasajero con la idea misma de Dios.

La explicación que da Berninger es tan simple como efectiva: no cree demasiado en su existencia, pero si acaso lo hubiera, quería que supiera lo enfadado que está. Así de directo. El título ya avisaba de que aquí nadie iba a ponerse solemne.
Musicalmente el tema se mueve entre lo desconcertante y lo divertido. Una producción más lúdica que cualquier cosa de The National, con ese barítono inconfundible encima pero sin la gravedad habitual. El estribillo, según las primeras reacciones de la crítica, es pegadizo pese a lo extraño del envoltorio.
No es una canción caída del cielo. Quienes estuvieron en Mad Cool 2026 ya la conocían. Berninger la tocó en el escenario Orange, todavía inédita, y fue uno de los momentos que mejor conectaron con el público aquella noche. Ahora tiene forma de single oficial con Viken Kazandjian a cargo de la fotografía del vídeo.
«Martini Me Fatso» llega apenas unos meses después de Get Sunk, su segundo disco en solitario publicado en 2025. Y antes de eso ya habían caído sencillos sueltos como «Inland Ocean» o «Breaking Into Acting», su colaboración con Hand Habits. El patrón es claro: Berninger publica ideas cuando las tiene, sin esperar a que se conviertan en álbum.
El último año ha sido especialmente denso. Colaboraciones con Anna Calvi en «Is This All There Is?», con Angus & Julia Stone en «We All Have», con Chvrches. Una gira que le trajo a Madrid este verano. Y ahora material nuevo firmado enteramente por él, que es lo que marca la diferencia respecto a esas apariciones como invitado.
The National, mientras tanto, lleva en silencio desde 2023. Aquel año soltaron dos discos casi seguidos, First Two Pages of Frankenstein y Laugh Track, y desde entonces nada. Todo apunta a que la actividad inmediata de Berninger seguirá centrada en su proyecto en solitario. Su nombre ya aparece confirmado en el cartel de Open’er, uno de los grandes festivales del verano europeo.
Lo que define esta etapa es la ligereza. No la falta de peso, sino la decisión consciente de no cargarse con la solemnidad que a veces lastra a The National. «Martini Me Fatso» es exactamente eso: una canción con un título absurdo, una letra que increpa a Dios entre copas y un tipo de 55 años que parece haberse quitado por fin la corbata.



