Cupido llevan años cantándole al amor con una intensidad que roza la parodia voluntaria. Su nuevo álbum, ‘Amor compartido’, no cambia esa obsesión, pero sí el formato: un disco entero construido sobre colaboraciones que recorre la música popular latinoamericana contemporánea.

El concepto es claro. Nada de relaciones abiertas —no les pega, y sus letras recelosas lo confirman—. El «amor compartido» del título se refiere al diálogo musical entre países: España, México, Chile, Argentina, Puerto Rico, Guatemala y Estados Unidos. Un mapa amplio para un grupo que siempre ha funcionado mejor cuando mezcla dramatismo sentimental con registros inesperados.
Y aquí hay de todo. Cuco aparece en ‘Maldito Cupido’, una especie de bolero con piano que hace sonar el desamor habitual del grupo más doliente que nunca. Little Jesus aporta rastros de vaporwave en ‘Parada del bus’, una petición de ayuda disfrazada de canción. Kinder Malo, viejo conocido, mete rumba catalana en ‘Calle de la pena’, un tema muy españolete que lamenta que dos amantes no hayan quedado ni como amigos.
Pero lo mejor del disco sigue estando donde siempre: en las letras. Guitarras, teclados y ritmos variados han ido construyendo la identidad de Cupido, pero la música no puede con los textos cuando estos se ponen canallas. ‘Troleo’, la colaboración con l0rna, es el ejemplo perfecto. Gracietas del tipo «desde que te fuiste no sé dónde meter los dedos», muestras de independencia que se cortan a media palabra y una discusión pimpinelesca entre la artista invitada y Pimp Flaco sobre quién de los dos es más tóxico. Gana él. Desapareció una noche y volvió al día siguiente con el Instagram cargado de nuevos contactos.
DrefQuila también arranca sonrisas en ‘404’, rimando «mi sueño es morir de asfixia debajo de ese cu» con «ataúd». Poesía bruta. Y ‘Ouch :-(‘ junto a Usted Señálemelo funciona como el tema más pegadizo del lote: onomatopéyica, peliculera, con Pimp Flaco recibiendo golpes hasta sangrar mientras implora «no es dinero, son tus besos lo que pido». Pop-rock carpetero en el arranque junto a Álvaro Díaz, repaso costumbrista de los días de la semana en ‘LMXJVS-D’ y la dulzura de Zoe Gotusso en ‘más valen cien pájaros volando que uno en mano’ completan un disco que impide que la fórmula se agote.
Cupido llevan tiempo jugando a lo mismo. Lo saben. Y funcionan precisamente porque no fingen ser otra cosa. ‘Amor compartido’ amplía el campo de juego sin traicionar lo que son: un grupo que convierte el romanticismo exagerado en algo que te hace reír, moverte y, de vez en cuando, sentir una punzada real. La llama del amor compartido acabará apagándose algún día. De momento, no termina de pasar.
El grupo está de gira por varias ciudades este año, con entradas disponibles para Madrid, Zaragoza y Bilbao.



