Alcalá Norte presentará su segundo disco, ‘Dejémoslo como estaba’, el 20 de febrero de 2027 en el Movistar Arena de Madrid. Más de 15.000 personas. Un sexteto nacido en Ciudad Lineal que ha reventado cada techo que se le ha puesto delante.

La historia empieza en 2019. Álvaro Rivas, Jaime Barbosa y Juan Pablo Juliá montan una banda en uno de esos barrios que no salen en las guías turísticas. Después llegan Carlos Elías a la guitarra, Pablo Prieto al bajo y Laura de Diego a los teclados. Un EP en 2020, varios singles y a esperar. Lo que vino después no estaba en ningún plan.
En abril de 2024 publican su debut homónimo a través de Balaunka, el sello vasco. Once canciones que mezclan post-punk británico, punk, indie y ecos del bakalao con una naturalidad que no se enseña en ningún máster. El disco se coló en el Top 100 de vinilos de Promusicae y en el Top 50 Viral de Spotify antes de que la banda pisara un solo gran festival. Eso no pasa casi nunca.
Los premios llegaron rápido. Artista Emergente en los Cultura Time Out Madrid 2024. Mejor Álbum Nacional en los Premio Ruido 2024. Y la Gira Cañón —nombre perfecto, por cierto— se llevó por delante más de cuarenta fechas por toda España. Dos noches consecutivas en el Teatro Eslava. Razzmatazz en Barcelona. Tres noches en La Riviera en diciembre de 2025. Todo agotado.
«La vida cañón» se convirtió en el himno. Su videoclip, publicado en 2024, condensaba todo lo que Alcalá Norte representa: barrio, energía cruda y una teatralidad urbana que huele a Ciudad Lineal desde el primer plano. «Un pisito en la calle Elfo» y «10K» terminaron de construir un cancionero que convierte el costumbrismo del extrarradio en algo que cualquiera puede gritar en un concierto.
El segundo álbum ya tiene forma. ‘Dejémoslo como estaba’ ha ido soltando adelantos con cuenta gotas. Primero «El hombre planeta» en 2025. Después «Los llamados pitagóricos» en mayo de 2026, un tema que la propia banda describió como post-punk ortodoxo con ecos de Héroes del Silencio y capas de sintetizadores, con videoclip dirigido por Grady Grummond. Y en septiembre de 2026, «El endemoniao». Tres piezas que apuntan a un disco que no quiere repetir fórmula pero tampoco renegar de lo que son.
Lo del Movistar Arena es otra cosa. No es un salto más. Es el salto. Pasar de salas de 1.500 personas a un recinto de más de 15.000 en una ciudad que ya los ha adoptado como suyos. Hay bandas que tardan una década en llegar ahí. Alcalá Norte lo ha hecho en menos de tres años desde su primer disco.
Lo que tiene esta banda es que nunca ha sonado a proyecto calculado. Su música está geográficamente anclada en un Madrid que rara vez protagoniza nada, y al mismo tiempo suena lo bastante universal como para llenar salas en cualquier ciudad del país. Esa contradicción es su mayor virtud. El 20 de febrero de 2027 sabremos si el Arena les queda grande o si, como todo lo que han hecho hasta ahora, lo llenan hasta reventar las costuras.



