José Ángel «Jam» Albarracín, líder de Farmacia de Guardia y una de las voces del punk rock español de los ochenta, falleció ayer 16 de agosto a los 66 años en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, en Murcia, donde llevaba ingresado dos semanas.

Nacido en Caravaca de la Cruz en 1960, Albarracín fundó Farmacia de Guardia en 1981. Le acompañaban Pepe Evangelio (después sustituido por Paco Sánchez), Juan Enrique «Jota» Cassinello (que dejó paso pronto a José Luis Roca) y el batería Pepe Kayllo. Cuatro tipos de Murcia que se lanzaron a hacer punk cuando en su tierra casi nadie miraba hacia ese lado.
De su mano salieron dos canciones que se quedaron grabadas a fuego en la memoria de una generación. ‘Cazadora de cuero’ y ‘Ella es demoledora’. Himnos directos, sin adornos, con la rabia justa. ‘Cazadora de cuero’ la versionó Loquillo, lo cual dice bastante sobre lo que pesaba aquel tema.
Cuando Farmacia de Guardia se disolvió, Jam no desapareció. Cambió el micro por la máquina de escribir. Desde 1995 hasta 2021 firmó textos en el diario La Verdad de Murcia. Veintiséis años contando la música de los demás con el mismo nervio que había puesto en la suya. También presentó el programa televisivo La Jam Evasión en LaverdadTV y colaboró en el portal murciarock.com. Durante años fue además colaborador de la edición mensual en papel de EFE EME.
Hay algo que duele especialmente. En el próximo número de Cuadernos Efeme, el que saldrá a comienzos de septiembre, se publicará una extensa entrevista con él realizada en mayo por Carlos Pérez de Ziriza. Se hizo antes de que se supiera nada de su enfermedad. Será, sin quererlo, una despedida en sus propias palabras.
Jam Albarracín fue músico, periodista y agitador cultural en una ciudad que le debe más de lo que suele reconocer. Se ha ido alguien que primero hizo las canciones y luego se dedicó a explicar por qué las canciones importan. Las dos cosas las hizo con la misma honestidad.



