Carolina Otero vuelve con The Someone Elses y un álbum que se planta como uno de los mejores discos en castellano del año. ‘Lilith lo sabe’ sale en Hurrah! Música con producción de Paco Loco y un puñado de canciones que muerden.

Quien conozca a Carolina Otero sabe que estamos ante una compositora enorme que se mueve varios escalones por debajo de donde debería estar. Es una de esas anomalías que dicen mucho sobre el estado de la industria musical en España. Su anterior trabajo, ‘Popalina’ (No Aloha Records, 2023), ya era un disco redondo. Con ‘Lilith lo sabe’ ha ido más lejos.
El álbum abre con “La llorona de Europa”, una canción que debería estar sonando en cualquier emisora que aún respete el pop rock con guitarras. Pegadiza hasta resultar obscena, con unos coros impecables y una voz solista que suena más expresiva que nunca. Cantada en castellano, como todo el disco. Carolina escribe poesía y se nota en cada verso.
Pero hay más. “Lilith” sorprende con una interpretación extraña, casi satírica, y un estribillo tan efectivo como reivindicativo. El mito de Lilith le sirve a Carolina para hablar del trato que reciben las mujeres sin caer en el panfleto. “Hombre random” va más directa. “Sierva de amor” desmonta el rol femenino que se espera en las relaciones y fuera de ellas. “Corredora de fondo” tiene frases que, si las escuchas con atención, ponen los pelos de punta. Hay compromiso social aquí, pero filtrado por alguien que sabe escribir.
Las letras merecen lectura aparte. Que una poeta decida escribir sus canciones en castellano es un acierto que se nota en cada corte. Pero ‘Lilith lo sabe’ no es solo un disco de textos: es un disco pegadizo y disfrutable de principio a fin. No hay relleno. Cada canción tiene ganchos melódicos, guitarras enormes o ritmos que no se sueltan. El conjunto huele a clásico del rock alternativo. La versión de “Wuthering Heights” que cierra el álbum queda como anécdota dentro de un tracklist que no la necesita.
La visión de Carolina Otero del rock alternativo de los noventa atraviesa todo el trabajo. Su admiración confesa por Veruca Salt o PJ Harvey convive con el pop rock melódico de gente como Weezer o los Hüsker Dü más accesibles. Rock, indie rock, punk pop, noise punk. Da igual la etiqueta. El disco funciona en todas.
La producción de Paco Loco tiene buena parte de culpa en que todo suene así de compacto. Un trabajo redondo en lo musical y en lo lírico que no merece quedarse en los márgenes. Carolina Otero lleva años demostrando que tiene canciones de sobra para jugar en otra liga. Con ‘Lilith lo sabe’, las excusas para ignorarla se han acabado.



