La cantante asturiana Marisa Valle Roso se alía con el dúo electrónico Llevólu’l Sumiciu para revisar ‘Al molín’, uno de los temas de su último disco, Cenicientes.

La idea es clara: coger una canción enraizada en el folclore y pasarla por un filtro contemporáneo sin vaciarla de sentido. Tradición y electrónica compartiendo espacio. No como choque, sino como conversación entre generaciones.
La propia Marisa lo explica sin rodeos: «”Al molín” habla de sostener, de compartir. Es esa mano amiga que, a través del lenguaje del folclore, llega para sanar y convertir la pena en celebración. En este remix, Llevólu’l Sumiciu traslada ese mensaje a un lenguaje sonoro contemporáneo que nos recuerda que el baile continúa incluso después de la pena».
Ahí está la clave. No se trata de vestir una tonada con beats por capricho. Lo que buscan es que el mensaje original —el cuidado, la comunidad, el consuelo— respire en otro idioma sonoro. Que suene a ahora sin dejar de sonar a siempre.
Llevólu’l Sumiciu aporta la parte electrónica. Marisa Valle Roso pone la raíz. El resultado es un remix que no reniega de dónde viene, pero tampoco se queda quieto. Pena convertida en baile. Folclore asturiano con pulso de pista. Una combinación que, sobre el papel, tiene todo el sentido del mundo.



