Fontaines D.C. cerraron en la Ciudadela de Pamplona una gira española de cuatro fechas con todas las entradas agotadas. Cádiz, Alicante y la capital navarra: ciudades que rara vez entran en los planes de las bandas internacionales.

Los irlandeses llevan tiempo sin pisar España fuera de Madrid y Barcelona, donde tocaron por última vez en 2024 y 2025 respectivamente. Esta vez eligieron otra ruta. Cuatro conciertos en ciudades secundarias, los cuatro sold out. Un gesto que dice mucho de cómo entienden la relación con uno de sus públicos más fieles.
Todo apunta a que esta gira sirve como despedida de Romance (2024), su cuarto álbum. En las cuatro fechas presentaron dos adelantos del próximo disco: “Marianne” y “Six Shot Morning”. Dos temas inéditos que el público de Pamplona escuchó con la devoción de quien ya se los sabe antes de que existan.
Antes de que salieran los de Dublín, La Milagrosa calentó un ambiente que no necesitaba mucha más temperatura. Cuarenta grados de máxima, un recinto al aire libre sin fuentes de agua gratuitas y un público llegado de todas partes del mundo. Internacional de verdad. La banda madrileña cumplió con creces su papel de teloneros.
Fontaines D.C. empezaron a tocar alrededor de las diez de la noche. Gran parte del público llevaba horas esperando bajo el sol en una cola que les garantizaría la primera fila. Desde fuera del recinto ya se escuchaba la prueba de sonido. Dentro, no cabía una aguja. Merch oficial y merch hecho a mano. Fanatismo en estado puro.
El setlist fue prácticamente el mismo en las cuatro fechas, con cambios mínimos en el orden de mitad de concierto. Abrieron por todo lo alto con “Boys in the Better Land”, post-punk nervioso de su debut Dogrel (2019). La intensidad se mantuvo arriba hasta la cuarta canción, “It’s Amazing to be Young”, balada pop-rock de la edición deluxe de Romance. Ni siquiera en los momentos más tranquilos el público dejó de moverse. Pogos, empujones, bailes. Mantener tu posición en la zona central era tarea imposible.
Después de “Favourite”, uno de sus temas más grandes, cerraron la primera parte con “In the Modern World”. Pausa larga. La última fecha de cuatro conciertos casi idénticos, así que todo el mundo sabía que aquello no había terminado.
Volvieron con “Six Shot Morning”, uno de los dos temas nuevos. Luces con los colores de la bandera irlandesa. De ahí encadenaron “I Love You” y “Starbuster”, dos canciones que van en direcciones opuestas en energía y estilo. Ese contraste cerró la noche de una manera difícil de olvidar.
Lo que hicieron Fontaines D.C. con esta gira tiene poco de habitual. Elegir Cádiz, Alicante y Pamplona cuando podrían haberse limitado a llenar salas grandes en Madrid y Barcelona es una decisión que pocos artistas internacionales se plantean siquiera. España es uno de sus territorios más entregados, y ellos respondieron llevando la música donde casi nunca llega.



