El festival celebrado en la Marina de Valencia los días 25 y 26 de septiembre ha vuelto a demostrar que un cartel sin solapamientos, un solo escenario y ocho bandas bien elegidas pueden más que cualquier macro-evento inflado de nombres.

El Visor Fest lleva años afinando una fórmula que suena cada vez mejor. Nada de diez escenarios simultáneos ni de artistas elegidos por algoritmo. Aquí se programa con gusto y se respeta al público que creció en aquellos festivales de principios de los noventa. Ese mismo público que fija en el FIB del 95 el inicio de muchas cosas. No es casualidad que Ride y Gene, presentes en aquel cartel histórico, hayan formado parte de esta edición.
Ocho bandas repartidas en dos jornadas. Cada una con su tiempo de gira completa, sin prisas, sin solapamientos. Gene resucitados. The Wannadies pisando España por primera vez y demostrando que son bastante más que un one hit wonder. Hoodoo Gurus, New Model Army, The Damned, Ride y, cerrando el círculo, Manic Street Preachers. Pocas pegas se le pueden poner a un cartel así, aunque se echó en falta alguna banda local de las que siempre encajan bien en este tipo de citas.
El viernes arrancó a las 18:30 con los Hoodoo Gurus plantados bajo un sol impropio de finales de septiembre. Dave Falkner, enfundado en una camisa de lamé azul que pedía a gritos una tregua térmica, empezó a sudar a chorros antes del tercer tema. El batería Mark Kingsmill fue el único que consultó la previsión meteorológica y salió en camiseta y gorro. Pero cuarenta años de carrera no se amedretan por un golpe de calor. «What’s My Scene», «Bittersweet», «Come Anytime», «I Want You Back». Canciones infalibles que sonaron con todo el brío que requieren. El público los recordó como una de las mejores actuaciones del fin de semana.
New Model Army tomaron el relevo y volvieron a hacer lo que ya hicieron en la edición de 2022: dejar claro por qué son una institución. Hora y media de urgencia sobre el escenario. Abrieron con «White Light» y «Echo November» marcando el tono de tensión que no bajaron en ningún momento. Reivindicaron su presente con «First Summer After» y «Do You Really Want to Go There?» de su disco Unbroken, temas que encajaron sin violencia junto a clásicos como «51st State», «Before I Get Old» o «The Hunt». La recta final, con «Vagabonds» y «Purity», recordó por qué 45 años después de su debut siguen siendo una formación sin equivalente posible.
The Damned salieron con la actitud de quien sabe que compartir cartel es duro y hay que ganarse cada minuto. Dave Vanian sigue siendo ese frontman vampírico al que le basta mover una mano para despertar pasiones. El Capitán Sensible, tan entrañable como hiriente cuando toca hacer ruido. Juntos gobiernan uno de los directos más demoledores que se pueden ver hoy. Y sí, «New Rose» sigue siendo el primer single punk de la historia. Eso no se discute.
La organización mereció un sobresaliente, con la única sombra de las colas al sol del primer día. La Marina de Valencia funciona como recinto: cómodo, accesible, bien comunicado, con buena oferta gastronómica. Los locales nocturnos con reggaetón a todo trapo siguen ahí, pero esta vez el sonido del festival estuvo lo bastante bien calibrado como para que no fueran un problema real.
El Visor Fest no necesita crecer para mejorar. Le basta con seguir eligiendo bien.



