La banda gallega ha rodado su nuevo vídeo en las Torres de Catoira, convirtiendo una expedición vikinga en el hilo conductor de una pieza que mezcla metal alternativo, electrónica y tradición gallega.

El clip sigue a los cinco miembros de A Sombra dos Soños en una travesía por esta localidad pontevedresa. Navegan en un drakkar. Buscan un símbolo del grupo. La imagen es potente: cinco músicos metidos en una embarcación nórdica entre las ruinas de unas torres medievales que llevan siglos mirando al río Ulla.
‘Quero ser’ suena exactamente a lo que la banda lleva proponiendo desde hace tiempo: guitarras con peso, una base rítmica que golpea y, por encima de todo, panderetas. Las panderetas no decoran. Comparten protagonismo con las guitarras y la electrónica, y eso dice mucho de dónde quiere colocarse esta formación. A medio camino entre el metal alternativo y la música tradicional gallega, con la electrónica como pegamento entre ambos mundos.
El tema pertenece a ‘Lembranzas futuras’, último disco de un grupo liderado por Jose Carballido y completado por Diego Lestón a la batería, Daniel Añón a la guitarra, José Roca a los teclados y Javier Carrión al bajo. Cinco músicos que han encontrado en la combinación de lenguajes musicales su terreno propio.
Hay algo que funciona muy bien en la decisión de rodar en las Torres de Catoira. No es un escenario cualquiera. Es un lugar cargado de historia vikinga real, y usarlo para un vídeo que habla de búsqueda y navegación le da al clip una coherencia que va más allá de lo estético. La música tradicional gallega no aparece aquí como adorno folclórico. Es raíz. Y el drakkar no es atrezo. Es declaración de intenciones.



