Con ‘Music, Fashion, Film’ todavía reciente, Charli xcx da el salto a la pantalla grande. Lo hace a las órdenes de Pete Ohs en ‘Erupcja’, una película de setenta y un minutos que funciona más como temblor emocional que como relato convencional.

La premisa tiene algo de fábula geológica. Cada reencuentro entre Nel (Lena Góra) y Bethany (Charli xcx) coincide con la erupción de un volcán en algún punto del planeta. Una correspondencia extraña, casi mitológica, que Ohs utiliza como armazón para hablar de otra cosa: de lo que pasa cuando dos personas se mueven en direcciones opuestas ante la misma incertidumbre.
Nel asume las consecuencias de lo que hace. Reconoce lo que le da bienestar y depone el orgullo para no dejar escapar una felicidad que intuye posible. Bethany, en cambio, se refugia en la ficción de su presente. Atrapada entre la vida que tiene y la que imagina que podría haber tenido. Dos caras de la misma moneda con un daño colateral claro: Rob (Will Madden), un novio tan perfecto como aburrido.
La acción se traslada a Varsovia. Apartamento turístico, calles solitarias, y una convivencia de pareja que empieza a resquebrajarse en cuanto pisa suelo polaco. Todo lo que estaba soterrado sale a la superficie. La tierra no tiembla con Rob. Tiembla con Nel.
Lo que hace bien ‘Erupcja’ es no pretender ser una película de grandes revelaciones. Su delicadeza intimista pone sobre la mesa un repertorio de sentimientos que resultan generacionalmente reconocibles: la añoranza de una fantasía que quizás solo existe en un rincón idealizado de la memoria, el impulso de escapar sin tener un lugar real al que llegar. El caos como paréntesis antes de volver a la conformidad que se quería abandonar.
Ohs viene del circuito independiente y del lenguaje del videoclip, y se nota. Cuida el envoltorio con gusto. Depura formas. Confía en Lord Byron para condensar el fundamento del relato y ensancha el mundo interior de sus personajes desde la poética de lo insignificante, con ecos directos de la Nouvelle Vague y una voz en off meticulosa que otorga a los sueños un papel central. Textura fotoquímica, burguesía bohemia, cero estridencia.
Charli xcx no intenta demostrar nada. Y eso es lo mejor que se puede decir de un debut. Bethany funciona porque no pide atención, la absorbe. Una mujer que se miente a sí misma con la elegancia de quien lleva años haciéndolo. El hecho de que ‘Erupcja’ termine donde todo comenzó esconde, en esa aparente falta de rumbo, algo parecido a una respuesta: a veces domar la expectativa es aceptar que el volcán no va a erupcionar por ti.



