‘Salve’, de La Polla Records: diecinueve cargas de dinamita que siguen explotando

El primer álbum de estudio de La Polla Records funciona, más de tres décadas después, como un manual de insumisión y sarcasmo al que apenas hay que cambiarle una coma. Diecinueve temas breves, feroces, sin un solo segundo de relleno.

Hay que situarse. España acababa de salir de la dictadura y la euforia duró lo que duró. Las crisis del petróleo, la reconversión industrial y el desempleo masivo generaron una frustración que necesitaba salir por algún sitio. En las grandes ciudades del norte de Europa y en Nueva York, el punk ya había encontrado el suyo. En España, el epicentro se desplazó al norte. A Salvatierra, Álava. Cinco mil habitantes. Desde ahí, un gallego de Tuy llamado Evaristo Páramos montó la banda con diecinueve años.

‘Salve’ fue un derechazo en la mandíbula de la España burguesa, católica y biempensante. Punk británico, power pop y rock directo filtrados por una personalidad feroz y absolutamente reconocible. La Polla Records no era solo Rock Radikal Vasco: su influencia llegó a toda España y a buena parte de Latinoamérica.

Cuenta atrás para el DalecandELA Fest 5 2026Cuatro días de música solidaria en el Puerto Viejo de Getxo con leyendas del pop-rock espa
días

Cada canción dura entre uno y poco más de tres minutos. Donde otros grupos apostaban por desarrollos largos y casi épicos, aquí todo es concentración. Cada tema dispara contra un blanco distinto y todos aciertan. El catolicismo, el fascismo, la moral hipócrita, la explotación laboral, la sociedad de consumo. Todo pasa por un lenguaje callejero, irónico, sarcástico y con un humor negro tan corrosivo como eficaz.

Abel al bajo, Fernando Murua a la batería y Txarli a la guitarra no buscan lucimiento individual. Construyen una base compacta sobre la que Evaristo lanza sus proclamas. La instrumentación no compite con las letras: las potencia. Es la red en la que salta el vocalista.

Y las letras. Las letras son el corazón de todo. «Críticos» arremete contra la crítica musical —hoy perfectamente trasladable a la dictadura del influencer—. «Tú alucinas» desmonta la alienación del trabajador. «Los siete enanitos» convierte el cuento en sátira ácida sobre relaciones laborales. «Muy punk» ridiculiza al propio movimiento. «Estrella de rock» caricaturiza el narcisismo del músico. «Nuestra alegre juventud» retrata con lucidez casi profética el desencanto de toda una generación. Y «Come mierda» parece escrita esta misma mañana, en plena era del culto a la alimentación prefabricada.

Lo que asusta es lo poco que ha envejecido. Han cambiado los nombres, las plataformas y los escenarios, pero los mecanismos del poder siguen siendo inquietantemente parecidos. ‘Salve’ no es un disco antiguo. Es un clásico furiosamente vigente.

La portada, diseñada por Ñako, y el díptico firmado por Txabi Oneka —diseñador y socio del sello Soñua— completan una obra cuya dimensión visual está a la altura de lo que suena dentro.

‘Salve’ es uno de los discos esenciales del punk ibérico. Un artefacto de insumisión, inteligencia y mala leche que sigue recordando para qué sirve el rock cuando se lo toma en serio: para desmontar el mundo y colocarlo patas arriba.

La música indie, en tu WhatsAppNoticias, discos y conciertos en el canal de Escena Indie. Gratis y nadie ve tu número.
Unirme al canal

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *