La artista de North Shields publica el segundo sencillo de ‘Summon’, su próximo EP, que llegará el 20 de noviembre a través de AWAL. Una canción que nace directamente de su experiencia con el trastorno obsesivo-compulsivo.

Heidi Curtis no para. Apenas unos meses después de ‘Hollow Heart’, su primer EP publicado en mayo de este año, ya tiene nuevo material en la calle. ‘Run’ es el segundo adelanto de ‘Summon’, un trabajo que marca un antes y un después en su carrera por una razón concreta: lo ha producido íntegramente ella sola.
La canción habla de algo que no se suele poner en el centro de una letra de indie rock. El TOC. Las supersticiones que empiezan como búsqueda de respuestas y acaban convirtiéndose en una jaula. Curtis lo ha explicado con sus propias palabras: «Todos mis símbolos y signos esotéricos se volvieron obsesivos y dominaron mi mente. Esta canción respondió a todas mis preguntas cuando más lo necesitaba. Solo quería huir de mi propia cabeza».
Hay algo muy valiente en coger algo tan íntimo y meterlo en una canción sin filtros. No es una metáfora bonita sobre sentirse perdida. Es una descripción directa de lo que pasa cuando los rituales dejan de ser un refugio y empiezan a tomar las decisiones por ti. El dilema que recorre ‘Run’ es limpio: quedarse o huir. Y ninguna de las dos opciones garantiza nada.
El contexto importa. Curtis viene de una gira por el Reino Unido con casi todas las entradas agotadas y de recorrer Europa como telonera de Rachel Chinouriri y Blossoms. No es alguien tanteando el terreno. Es alguien que ya ha demostrado que su directo funciona y que ahora quiere llevar el estudio al mismo lugar.
Su historia personal alimenta cada decisión creativa. Creció en North Shields, en el noreste de Inglaterra, en una familia ligada al mar. La conexión con lo espiritual y lo místico viene de su madre y su abuela, y se nota en el imaginario de sus canciones. Se formó en danza contemporánea antes de dedicarse a la música, algo que explica esa fisicidad que atraviesa su sonido. A los cinco años estuvo a punto de perder la audición. Recuperó gran parte, pero conserva una pérdida notable en el oído izquierdo. La escritura fue su refugio entonces. La música, después.
‘Summon’ promete moverse entre dos polos. Por un lado, el indie rock más feroz y distorsionado que ya asomaba en el tema que da nombre al EP. Por otro, composiciones más íntimas y desnudas. Que Curtis haya asumido la producción completa no es un detalle menor. Significa que lo que suene en ese disco es exactamente lo que ella quería que sonara. Sin intermediarios. Sin concesiones.
El 20 de noviembre sabremos si ‘Summon’ cumple lo que estos dos adelantos están prometiendo. Pero ‘Run’ ya deja algo claro: Heidi Curtis ha encontrado la manera de convertir sus peores pensamientos en canciones que golpean. Y eso no lo hace cualquiera.



