Fontaines DC acaban de arrancar su gira europea en Lisboa y traen bajo el brazo ‘Japan’, uno de los temas más devastadores de ‘Dopamine Chamber’, su nuevo disco. La canción habla de una pareja rota por dentro. El vídeo, dirigido por Luna Carmoon, lleva esa fractura a un lugar completamente distinto.

‘Japan’ retrata la desconexión total entre dos personas que siguen juntas sin saber muy bien por qué. Él se comporta como un crío. Ella piensa que está en otro sitio cuando tienen sexo. Japón no es un destino: es la distancia emocional entre los dos, convertida en metáfora geográfica.
Los detalles duelen más que el panorama general. En un verso, él finge que se le ha roto el coche para no tener que irse de casa de ella. En otro, se dan las gracias mutuamente por «evitar el compromiso». Guitarras acústicas preciosas y una melodía que suena definitivamente triste. Así envuelve Fontaines DC una historia que no tiene arreglo posible.
El vídeo, publicado el mismo día que salió el álbum, cambia las reglas. Ya no son dos: son tres. Un triángulo amoroso protagonizado por Sean Black como el marido, Angèle Metzger como Rosa y Charlie Heaton —sí, el de ‘Stranger Things’— como Kaspar. El contexto y el desenlace no tienen nada que ver con lo que cuenta la letra.
Carmoon toma el estribillo —«¿por qué no intentas hacerlo real?»— de manera literal. La frustración deja de ser resignación acústica y se convierte en algo a medio camino entre el drama y el thriller. Las consecuencias ya no son emocionales. Son físicas. Un vídeo no literal que abre otra puerta a una canción que en el disco funcionaba como herida silenciosa.
Esta noche, Fontaines DC tocan en el Movistar Arena de Madrid. Quedan entradas. Pasado mañana, Barcelona, en el Sant Jordi Club. Ahí no queda nada desde hace tiempo. ‘Dopamine Chamber’ ya está en la calle y canciones como ‘Japan’ explican por qué esta banda sigue siendo incapaz de dejar indiferente a nadie.



