Nebulossa vuelven con ‘La Geisha’, un single que llega después de haber publicado disco en 2026 y que insiste en la línea más desenfadada —y menos elegante— de sus últimos trabajos.

La canción se mueve en territorio electropop con melodía pegadiza, pero añade sonidos de koto y flauta de bambú para construir un imaginario japonés de postal. Occidentalizado hasta la médula. Los instrumentos funcionan como atajo para evocar una idea genérica de Japón, no como un diálogo real con esa cultura.
El mensaje vuelve a ser el de la independencia femenina frente a las expectativas masculinas. Un reverso buscado de ‘Zorra’. Pero donde aquel tema se apropiaba de un insulto para convertirlo en himno, ‘La Geisha’ tira de tópicos culturales ajenos y los aplana sin contemplaciones.
La letra enumera todo lo que una mujer se niega a ser: «Ni diosa, ni puta, ni novia, ni cosa: mujer». Suena a manifiesto de otra época. Y en su afán por huir de las etiquetas, Nebulossa acaban encajando a la geisha en la más burda de todas: sinónimo de mujer sumisa al servicio de un hombre.
Ahí está el problema. El koto y la flauta de bambú no pasan de decorado estereotipado, casi caricaturesco. La reivindicación feminista funciona en su intención, pero la asociación con la figura de la geisha dice más del imaginario occidental sobre Japón que de la propia cultura japonesa. Exige poco del oyente y reproduce una imagen cultural muy pobre.
Nadie les niega el derecho a usar esos instrumentos. Pero una cosa es incorporar sonoridades y otra es reducir toda una tradición a un cliché al servicio de tu estribillo. ‘La Geisha’ quiere provocar como lo hizo ‘Zorra’ y se queda en la superficie de todo lo que toca.



