Sören Manzoni, el DJ que durante años logró que media Barcelona saliese a bailar en lunes con Nasty Mondays, vuelve a la cabina con un proyecto nuevo. Se llama TÜRBO y arranca el 3 de octubre en el MAGIC Rock and Roll Club.

La idea es clara: una fiesta de pop rock el primer sábado de cada mes, de 18 h a 23:30 h. Formato tardeo. Sala pequeña. Contacto directo entre público y artistas. Nada de macrodiscoteca ni de pantallas gigantes.
Manzoni llevaba tiempo alejado de los platos. Ahora reconoce que le picaba. «Echaba de menos volver a los platos y poder expresar la nueva ola de música emergente, combinada con los grandes éxitos de nuestros lunes sucios», ha explicado. La referencia a Nasty Mondays no es casual. Aquel proyecto le dio un nombre y un público fiel. TÜRBO quiere recoger algo de aquella energía, pero en otro horario y con otra filosofía.
Lo que promete suena a fiesta con las costuras a la vista. Pizza para todos, post-its para pedir canciones, sorteos, conciertos en directo y lo que Manzoni llama «otras sorpresas». Todo pensado para que la gente no solo baile, sino que se quede. Que participe. Que sienta que la sala es suya.
El escenario elegido es el MAGIC Rock and Roll Club, en Passeig de Picasso, 40. Un local que encaja con el discurso: aforo reducido, ambiente de barrio, cero pretensiones. «Es lo que toca ahora: lo auténtico y real», zanja Manzoni.
Hay algo que merece atención en la propuesta. No es solo un DJ retomando lo que dejó. Es una apuesta consciente por el formato pequeño en un momento en el que buena parte de la oferta de ocio musical en Barcelona tira hacia el macro. TÜRBO planta su bandera en lo contrario: sala chica, horario humano, cercanía.
El 3 de octubre se abre la puerta. Primer sábado de mes, desde las seis de la tarde. Quien conozca lo que Manzoni era capaz de montar un lunes a las dos de la madrugada sabe que un sábado a la hora de la merienda puede ser cualquier cosa.



