Paco Pecado lanza ‘Amigo del alma’, nuevo single en el que se junta con Antonio & Dolores para firmar una rumba que huele a verbena, a barra pegajosa y a esa conversación de las tres de la mañana en la que nadie quiere irse a casa.

El tema funciona como una polaroid de esas noches que ya son recuerdo antes de terminar. Dos amigos que vuelven a las andadas: candelas, cartas, barras y la insistencia de estirar la fiesta un rato más. «Pa una vez que nos juntamos / ¿Cómo que te vas a ir ya?». Ahí está todo. La canción entera cabe en esos dos versos.
Antonio & Dolores, artista emergente y autoproclamado precursor del «pop de pueblo», encaja con naturalidad en el universo del barcelonés. Sus mundos se tocan. Costumbrismo sin filtro de Instagram, melodías que piden palmas y letras que miran de frente a lo cotidiano.
El videoclip, rodado en la Plaza Mayor de San Carlos del Valle y dirigido por Sofía Boriosi, acompaña esa idea. No hace falta más escenario que una plaza castellana para contar lo que cuenta la canción.
‘Amigo del alma’ es el tercer adelanto de ‘Palantino’, el disco en camino de Paco Pecado. Antes llegaron ‘Rugío de sentir’, que abría la puerta con esa filosofía de vida lenta, y ‘Toñito’, que ya tiraba del hilo de la amistad como tema central. Este nuevo corte cierra el triángulo: la fiesta como forma de querer, la noche como excusa para no soltar a quien importa.
Lo que está construyendo Paco Pecado tiene una coherencia rara en el indie español. Desde que ‘Entre Bodegas y Ferias’ marcó un giro a principios de 2025, el tipo ha encontrado un sitio propio. Lo llama folclor kitsch. Suena a rumba, a retro, a pueblo y a algo que no existía antes en la escena alternativa en castellano. Mezcla costumbrismo con sensibilidad contemporánea sin que ninguna de las dos partes suene impostada.
‘Palantino’ todavía no tiene fecha, pero cada single que suelta deja más claro hacia dónde apunta: un disco que celebra antes de despedirse. Que brinda con los ojos ya medio cerrados. Paco Pecado ha entendido algo que muchos pasan por alto: las mejores canciones de fiesta son, en el fondo, canciones tristes.



