Caballero Reynaldo cumple 64 y lo celebra con un disco inclasificable y psicotrópico

Luis González, el conquense que lleva décadas alimentando el underground estatal desde trincheras como Mar Otra Vez, Amor Sucio o al lado de Malcolm Scarpa, vuelve a la carga con ’64’, un disco que lleva su edad por título y a los Beatles por bandera.

El guiño es evidente. “When I’m Sixty-Four”, aquella miniatura doméstica que McCartney coló en ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’, sirve de punto de partida. Pero Caballero Reynaldo no es de los que rinden homenaje sin retorcerlo todo. La apertura, “Sesentaycuatro”, pasa la canción por el filtro Devo y la convierte en algo que los de Akron habrían firmado en sus mejores días de espasmo sintético.

A partir de ahí, el disco se despliega como un muestrario de obsesiones. “Civilización Subnormal”, con letra de Aníbal González Ayora, mete el dedo en el ojo de la sociedad capitalista a lomos de una melodía nuevaolera que engancha desde el primer compás. No hay medias tintas. “El Pirata Escarlata” cambia de tercio y deconstruye la leyenda de Robin Hood con parche en el ojo, esculpiendo un medio tiempo pop elegante que no te esperas a estas alturas del recorrido.

¡BIME Bilbao en marcha!Cartel por días y todo lo que pase
🔴 En directo

“Mirando Pa Cuenca” es el momento más cinematográfico del disco. Guitarras que huelen a spaghetti western, a Ennio Morricone con un poco de Giant Sand metido en la mezcla. Un homenaje a su tierra que suena a polvo, horizonte y querencia.

El trote tecnopop de “Poderoso Caballero es Don Dinero” vuelve a sacudir la sociedad aspiracional. La sombra de Falco y su “Rock Me Amadeus” sobrevuela el tema sin disimulo. Y Luis se queda tan ancho. Así funciona esto: coges referencias que en manos de cualquier otro sonarían a collage absurdo y las haces tuyas. Sobre la inteligencia artificial también tiene cosas que decir, y lo hace en “Inteligencia Natural”, un corte donde el funk marca el paso y la letra pone las cosas en su sitio.

El cierre reserva dos piezas que resumen bien quién es este tipo. Una versión muy sui generis de “Black Napkins” de Frank Zappa —del disco ‘Zoot Allures’— donde la guitarra hendrixiana muta en otra cosa. Y “Aguasnegras”, pura fragancia sintética y efervescencia, un broche que no busca resolver nada sino dejarte flotando.

Conviene recordar algo. Caballero Reynaldo lleva desde los ochenta construyendo un catálogo que desafía cualquier etiqueta. Discos de tributo a King Crimson, Motörhead, Prince, Yes, Ilegales, Depeche Mode, The Beatles. Bandas paralelas como Tiemersma, Reynaldo & Granota o Los Imbéciles. Y ahora, desde su sello Caballero Reynaldo Producciones Psicotrópicas —heredero del fantástico Hall Of Fame—, sigue editando el legado discográfico de Malcolm Scarpa en formato cofre-cd. Un trabajo de arqueología sonora que alguien tenía que hacer y que él hace porque nadie más iba a hacerlo.

’64’ no es un disco fácil de clasificar. Tampoco lo pretende. Es el trabajo de un músico que a sus sesenta y cuatro años sigue haciendo exactamente lo que le da la gana, sin pedir permiso ni esperar palmadas. Genio y figura, como dicen los que le conocen. Y como confirma cada surco de este álbum.

La música indie, en tu WhatsAppNoticias, discos y conciertos en el canal de Escena Indie. Gratis y nadie ve tu número.
Unirme al canal

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *