Cada cierto tiempo alguien decreta la muerte de la guitarra. Y cada cierto tiempo aparecen proyectos que demuestran lo absurdo de ese funeral perpetuo. Bloodstein y Todo Bien Todo Mal son dos de esos proyectos, y este sábado 10 de octubre comparten escenario en Café La Palma.

Lo interesante es que llegan al mismo sitio por caminos opuestos. Bloodstein es Carlos, madrileño de 25 años, sonido casero y un mapa de referencias que cruza décadas sin pedir permiso. ‘NO VIVIMOS IGUAL’, su último lanzamiento, arranca con unas guitarras ásperas y rítmicas que huelen directamente al Blur más experimental. Luego abre la boca y todo cambia. El registro se vuelve pop español, melancólico, melódico: «Qué va a ser de mí cuando pienses / Que nada va a hacerte feliz». Esa mezcla no es pose. Es alguien que ha escuchado mucho y ha decidido no elegir.
El videoclip de ‘NO VIVIMOS IGUAL’ es un homenaje directo al de ‘Cornerstone’ de Arctic Monkeys. Y su colaboración con Natalia Lacunza, ‘1 DE 1000’, confirma que sabe moverse también en el terreno de la balada pop sin perder personalidad. Una canción sobre el fin del verano y de una relación. Territorio conocido, pero bien ejecutado.
Todo Bien Todo Mal van por otro lado. El grupo venezolano-español tira de raíz, de banda de rock al uso, de sala de ensayo con los amplis a tope. Canciones como ‘debe ser que estoy soñando’ y ‘tantas flores’ se meten de lleno en el revival del shoegaze noventero y de los 2000. Capas de reverb, distorsión sin complejos. Un camino que también transitan bandas jóvenes como paco te quiero o Amor Líquido. Totalmente anacrónico, dicen. Como si eso fuera un problema.
Y ahí está la clave de todo esto. Lo anacrónico no es un defecto cuando suena con convicción. Las guitarras no necesitan reinventarse cada temporada para justificar su existencia. A veces basta con que alguien las coja, las enchufe y tenga algo que decir. Bloodstein lo hace desde el DIY y el pop de dormitorio. Todo Bien Todo Mal, desde la distorsión y el volumen. Ambos demuestran que el instrumento sigue vivo porque sigue sirviendo para contar cosas.
El concierto será en Café La Palma este sábado, a partir de las 21h, dentro del ciclo Escenarios Vibra Mahou. Las entradas cuestan 15 euros de forma anticipada y 18 en taquilla. Ya están a la venta.
Quien siga esperando a que las guitarras pasen de moda va a tener que seguir esperando mucho tiempo. Mientras haya gente como estos dos proyectos, el instrumento no solo sobrevive. Manda.



