Ezcaray Fest ya tiene horarios cerrados para su décima edición, que se celebrará los días 21, 22 y 23 de agosto de 2026 en la villa riojana enclavada en la Sierra de la Demanda.

El festival cumple diez años y lo hace sin perder el formato que lo define: pueblo pequeño, valle grande, mezcla de nombres conocidos con bandas que están empezando a asomar. Ezcaray, con apenas 2.031 habitantes en pleno valle del Oja, volverá a convertirse durante tres días en epicentro musical con conciertos en el recinto principal y sesiones vermú en las plazas del pueblo.
El viernes 21 de agosto abre la programación Paula Mattheus a las 19:00. A las 20:30 sube Carlos Ares. El plato fuerte de la noche llega con Niña Polaca a las 22:10, y el cierre lo ponen Sexy Zebras a medianoche. DJ César Gallard se encarga de los descansos entre actuaciones.
El sábado 22 arranca a las 19:00 con Mafalda Cardenal. Le sigue Barry B a las 20:30. A las 22:10, Nil Moliner ocupa el escenario principal, y a medianoche cierran Pignoise. César Gallard repite como DJ de sesión.
Pero Ezcaray Fest no se queda solo en el recinto. Las sesiones vermú llevan la música a las plazas del pueblo en horario de mediodía. El sábado 22 a las 13:30, Neverland Bari tocará en la Plaza de la Verdura. El domingo 23 a la misma hora, Modelo hará lo propio en la Plaza del Quiosco. Dos propuestas emergentes que completan un cartel pensado para que la música no pare desde el aperitivo hasta la madrugada.
La organización ha confirmado servicio de Buses Lanzadera con ida y vuelta desde Logroño, Haro, Nájera y Santo Domingo de la Calzada. Para quienes prefieran el tren, las estaciones de Renfe más cercanas son Haro (35 km), Logroño (60 km) y Miranda de Ebro (52 km). Un detalle que no es menor cuando hablamos de un festival en un pueblo al que no se llega por casualidad.
Diez ediciones en un sitio así tienen mérito. Ezcaray Fest ha encontrado su hueco combinando cartel accesible, entorno que no se parece a ningún otro recinto festivalero y un formato que no pretende ser masivo. Eso es precisamente lo que lo mantiene vivo. Del 21 al 23 de agosto, la Sierra de la Demanda vuelve a sonar.



