Pepe Habichuela ha fallecido este martes en Madrid a los 82 años. Uno de los guitarristas más influyentes de la historia del flamenco llevaba retirado de los escenarios desde el verano de 2024 por enfermedad.

Nacido en el Sacromonte de Granada, criado en una de las grandes sagas del flamenco. Su toque era inconfundible. Su rasgueo, poderoso. Dos señas de identidad que dejaron una huella profunda en la guitarra flamenca y en todos los que tocaron a su lado.
Y a su lado pasaron muchos. Camarón de la Isla, Enrique Morente, Pepe Marchena, Juanito Valderrama, La Paquera de Jerez, Fosforito. Un recorrido que es, en sí mismo, un mapa del flamenco del siglo XX.
Pero Habichuela no se quedó ahí. Cruzó fronteras que otros ni se planteaban. Tocó con Dave Holland, con Don Cherry, con Jaco Pastorius, con Anoushka Shankar, con Nitin Sawhney. Jazz, música india, fusión. El flamenco en sus manos dejaba de ser un territorio cerrado para convertirse en un idioma que funcionaba en cualquier conversación.
Tras conocerse la noticia, tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, han destacado el legado de un artista fundamental para la historia del flamenco.
Se va un guitarrista que no necesitaba levantar la voz para que todo el mundo escuchara. El Sacromonte, Granada, el flamenco entero queda un poco más callado.



