Aiko el grupo publican ‘Señales Brutales’ a través de Primavera Labels. El trío formado por Teresa Iñesta, Lara Miera y Bárbara López entrega un tercer trabajo que suena más explícito, más hondo y más decidido que todo lo anterior.

Seis años después de su irrupción, las tres se han convertido en referencia de esa escena de guitarras desencantada con casi todo. Su punk pop acelerado siempre ha funcionado como vehículo para la ironía y las heridas. Lo que cambia en ‘Señales Brutales’ es la profundidad con la que se clavan.
El disco ha sido producido, mezclado y masterizado en el estudio Ultramarinos Costa Brava por Santi y Victor Garcia. Veintisiete minutos que arrancan con el ácido desamor de «Modo sigilo», pasan por la mordiente de «el aWard es para:» y explotan en la acelerada «cuándo un min???». Hay rabia, hay velocidad, hay hambre.
El contrapunto llega con «Paciencia», donde la tensión acumulada revienta por saturación. «Futuras malas noticias caen como meteoritos», cantan. Poesía de trinchera. «Suspiria» consigue uno de los mejores equilibrios del álbum entre agresividad y sentido pop, con un sintetizador que abre el sonido y una letra que derriba más que construye. «Oda a la muerte de nuestro amor» se mueve entre lo teatral y lo coral, con un piano marcando el paso y una explosión final que lleva su firma.
Pero el verdadero punto de inflexión es «espectro». Más de cuatro minutos en los que Aiko el grupo abandona la lógica de la canción rápida y trabaja con atmósferas, silencios y territorios nuevos. Ahí se ve la evolución limpia. «Ni todo ni nada» amplía esa vía con recursos que no habían explorado antes. «Introducción» cierra el disco.
‘Señales Brutales’ mantiene la inmediatez habitual del trío, pero respira distinto. No es un disco que se conforme con lo que ya sabían hacer. Es uno que estira los bordes sin perder el centro. Veintisiete minutos a los que todavía no se les ve el techo.



