Levitants vuelven con ‘¿Qué arderá mañana?’, un álbum que deja claro que los vallisoletanos no quieren repetirse. Otra cosa es que el resultado convenza de principio a fin.

El disco llega con una declaración de intenciones evidente: ampliar paleta. Guitarras con mucho peso, una producción firmada por Javier Vielba que busca capas y matices, y un recorrido que pasa por texturas y registros distintos. La ambición está ahí. Nadie puede acusarles de ir a lo fácil.
El problema es que esa ambición no siempre encuentra su forma. Hay ideas, hay trabajo detrás, pero el álbum se mueve por zonas donde no todo cuaja con la misma fuerza. A ratos se nota el esfuerzo por sonar diferente más que la necesidad de hacerlo. Y eso se percibe.
Hasta que llega “Pechocuchillo”. Ahí la cosa cambia. Energía directa, guitarras que pesan de verdad y un punto canalla que le sienta como un guante a la banda. Es el momento del disco donde contundencia y personalidad se encuentran sin forzar nada. No necesita varias escuchas para entrar. Entra y se queda.
“Las cosas importantes” juega en el lado opuesto. Más melódica, más contenida, con un aire synthpop que la propia banda reconoce entre sus influencias para este trabajo. Aquí todo respira mejor: producción, arreglos y melodía trabajan al servicio de la canción, no al revés. Hay algo inmediato en ella, una naturalidad que en otros tramos del disco cuesta encontrar.
Dos canciones muy distintas entre sí que comparten algo decisivo: cuando terminan, dan ganas de volver a ellas. Eso es exactamente lo que falta en buena parte del resto del álbum. No que sea malo. Es que no engancha con la misma facilidad, no deja esa huella que te hace pulsar repetir.
Y luego está el directo. Porque si algo tienen Levitants es que sobre un escenario crecen de una manera que el estudio no siempre captura. Las guitarras, la energía, ese carácter que en el disco aparece y desaparece, en vivo encuentra su lugar natural. Quizá muchas de estas canciones necesiten precisamente eso: el sudor del bolo, el volumen real, la descarga sin filtros.
‘¿Qué arderá mañana?’ es un disco de transición honesta. Una banda que se niega a quedarse quieta, que busca algo más grande aunque no siempre lo alcance. Tiene dos cortes que justifican el viaje y una producción que demuestra oficio. Lo que le falta es esa pegada constante que convierta la ambición en disco redondo. Mientras tanto, quedan los escenarios. Ahí Levitants siguen siendo otra historia.


