Eduardo Izquierdo firma ‘Ani DiFranco. Sin pedir permiso’, una biografía de ciento veintiocho páginas que cubre un hueco llamativo en la bibliografía musical española. La publicación llega de la mano de Libritos Jenkins, dentro de su colección Micro Bio.

Que no existiera hasta ahora un solo libro en castellano sobre Ani DiFranco dice mucho. No sobre ella, sino sobre nosotros. Hablamos de una artista que lleva desde 1990 grabando discos sin parar, tanto en estudio como en directo, y que levantó su propio sello, Righteous Babe Records, cuando la autogestión no era un discurso de moda sino un acto de supervivencia.
Su folk conectó con públicos de todo el mundo. No solo por las canciones, sino por una forma de tocar la guitarra y de estar en el escenario que bebía de las grandes cantautoras pero no se parecía a ninguna. A eso se suma un activismo que nunca fue decorativo: sexismo, racismo, abusos sexuales, pobreza, conflictos bélicos. DiFranco no separaba la música de la vida. Nunca lo hizo.
Eduardo Izquierdo es quien se ha encargado de poner todo esto en orden. Músico y periodista con recorrido en cabeceras como Ruta 66, MondoSonoro y Cuadernos Efe Eme, codirige y presenta el podcast La Hora Chinaski, además de la colección Rocksound en 66rpm Edicions. Alguien que conoce el terreno que pisa.
El libro se publica dentro de Micro Bio, la colección de Libritos Jenkins dedicada a biografías breves de artistas, grupos o fenómenos musicales de los que apenas existe bibliografía en español. Un proyecto que sigue creciendo y que tiene una misión clara: cubrir los huecos que la industria editorial lleva décadas ignorando.
Ciento veintiocho páginas no dan para una enciclopedia. Pero a veces basta con que alguien abra la puerta. Y este libro la abre sin pedir permiso, como su protagonista.



