Robert Smith recibirá el premio Fan Champion en los Artist & Manager Awards 2026 por su batalla pública contra las comisiones abusivas, los precios dinámicos y la reventa especulativa de entradas.

La distinción la conceden la Featured Artists Coalition (FAC) y el Music Managers Forum (MMF). No es un galardón artístico. Es un reconocimiento a alguien que dio la cara cuando casi nadie en la industria se atrevía a señalar el problema con nombre y apellidos.
Todo estalló durante la gira Shows of a Lost World, con la que The Cure presentaban ‘Songs Of The Lost Word’ (2024). Smith criticó abiertamente los cargos de gestión de Ticketmaster. No lo hizo en privado ni a través de un comunicado tibio. Lo hizo a la vista de todos. Y funcionó. Sus reclamaciones provocaron reembolsos para numerosos compradores y pusieron el foco en una realidad que los fans llevan años sufriendo en silencio: pagar un precio y descubrir en el último paso que la cifra real es otra muy distinta.
Smith también ha respaldado la campaña FanFair Alliance, dedicada a combatir la reventa abusiva, y ha apoyado iniciativas para limitar los precios de las entradas en el mercado secundario. No fue un gesto puntual. Fue una posición sostenida.
La ceremonia se celebrará el 18 de noviembre en el Bloomsbury Big Top de Londres. Junto a Smith, la gala distinguirá a otros nombres como Portishead, Jamie Cullum y Jordan Rakei.
Y mientras el premio llega, la música no se ha detenido. El pasado verano, Smith confirmó a BBC6 que hay dos nuevos discos de The Cure en camino. El primero ya está entregado al sello. Será más oscuro y sombrío que ‘Songs Of The Lost Word’, aunque abordará sus temas desde un enfoque emocional diferente. El segundo irá por otro lado: una obra que Smith definió como «muy pop» y mucho más enérgica que los trabajos recientes de la banda.
Que el líder de The Cure reciba un premio por defender a los fans dice mucho de él. Pero dice bastante más de una industria que necesitó que un artista de su talla alzara la voz para que el problema empezara a tomarse en serio.



