El ciclo ‘Directos Vibra Mahou’ arrancó temporada en La Cueva del Jazz en Vivo de Zamora con BALA como cabeza de cartel. La dupla gallega llenó la sala de ruido, sudor y pogos durante una hora que no dio tregua.

Ánxela Baltar y Violeta Mosquera aterrizaron en Zamora con una misión clara: quemar cada gramo de energía que les quedara en una de las últimas paradas de su gira. La gira celebraba la reedición de sus dos primeros discos, “Human Flesh” (2015) y “Lume” (2017), y servía también para seguir defendiendo “Besta” (2024), su último trabajo hasta la fecha.
La expectación se notó. La sala rozó el lleno con una mezcla de aficionados al género, público llegado de ciudades cercanas y gente que simplemente quería ver de qué iba aquello. No tardaron en enterarse.
Lo que BALA desplegó fue una hora de punk, stoner, rock duro y hardcore sin filtros. Guitarrista y batería. Nada más. Sin trampa ni cartón, sin capas de producción, sin red de seguridad. Cayeron “Cien obstáculos”, “Equivocarme”, “Colmillos”, “Freedom”, “Prisas”, “Agitar” y “Humo”, entre otros temas. La ejecución fue áspera y visceral. Así trabaja este dúo: a pelo.
El público entró al trapo rápido. Pogos en la zona central, el ambiente caldeándose con cada tema. La rabia como motor, como combustible de una noche de viernes que fue exactamente lo que prometía ser. Volumen generoso. Contundencia sin matices. Nadie fue a buscar virtuosismo y nadie lo echó de menos.
Tras el concierto, cola para comprar discos y para fotografiarse con las dos protagonistas. Esa clase de ritual que solo pasa cuando el directo ha dejado marca.
El ciclo ‘Directos Vibra Mahou’ tiene ya programados los próximos nombres para la sala zamorana: Mala Gestión, DENISDENIS, Medalla y Memocracia. La inauguración con BALA ha puesto el listón donde tenía que estar: alto y ruidoso.
Y mientras tanto, Baltar y Mosquera ya tienen algo cocinándose en el horizonte. Un proyecto compartido con Niña Coyote Eta Chico Tornado bautizado como Niña Bala, con una referencia conjunta que se anuncia como inminente. Dos fuerzas del underground estatal cruzando cables. Habrá que estar atentos cuando eso explote.



