Chrysalis Records ha reeditado «Cricklewood Green», el álbum que Ten Years After publicaron en 1970, en una edición deluxe que salió a la venta el 28 de agosto de 2026. Doble CD con el disco original remasterizado en AIR Mastering, material adicional y un directo completo grabado en el Fillmore East de Nueva York.

El primer disco conserva las pistas originales con nueva masterización y suma material procedente de ediciones anteriores, como ‘Warm Sun’ y ‘To No One’. Pero la verdadera pieza de archivo es ‘Cricklewood Jam (Demo)’, una maqueta inédita que abre una ventana a las sesiones de estudio desde un lugar muy distinto al de las grabaciones definitivas.
El segundo CD es el que justifica la compra para quien ya tenga el álbum. Rescata íntegro el segundo set que la banda ofreció en el Fillmore East neoyorquino el 27 de febrero de 1970. Charlie Russell se ha encargado de la nueva mezcla, que incluye una versión extensa de ‘I’m Going Home’. La misma canción que convirtió a Alvin Lee en leyenda tras Woodstock, esta vez con todo el peso de un directo sin cortes.
El paquete físico llega con notas firmadas por Nigel Williamson, fotografías nunca publicadas y entrevistas con los miembros supervivientes del grupo. No es un simple reprocesado de catálogo. Es una excavación.
La formación que grabó «Cricklewood Green» era la clásica: Alvin Lee a la guitarra y voz, Leo Lyons al bajo, Ric Lee a la batería y Chick Churchill a los teclados. Cuatro músicos tocando con una libertad enorme sin perder nunca la dirección.
Lee cargaba con una paradoja incómoda. Justo cuando el mundo empezaba a señalarlo como uno de los guitarristas más rápidos del rock, él buscaba otros caminos. En entrevistas posteriores reconoció que en «Cricklewood Green» estaba reaccionando contra quienes reducían su manera de tocar a la velocidad pura. Había bastante música más tranquila en aquel disco y quería demostrar que podía hacer otra cosa. El problema era que el público seguía esperando al hombre de Woodstock.
La película del festival, estrenada también en 1970, disparó su visibilidad hasta un punto que él mismo no había previsto. Adolescentes mucho más jóvenes comenzaron a aparecer en los conciertos. Aquella fama masiva no era lo que Lee había buscado.
«Cricklewood Green» funciona como una pequeña rebelión dentro de la propia banda. No rompe con el pasado, pero deja claro que debajo del guitarrista supersónico había un músico interesado en otras velocidades. Esa tensión recorre el disco desde el primer surco.
Alvin Lee falleció el 6 de marzo de 2013 en Estepona, a los 68 años, tras complicaciones en una intervención quirúrgica. «Los tiempos han cambiado y todos los momentos que hemos vivido son ya un recuerdo», dijo en una ocasión. Esta reedición demuestra que los discos no cambian. Solo esperan a que alguien vuelva a ponerlos a girar.



