Vicco lanza ‘Tiramisú’, su nuevo single y probablemente su apuesta más clara por fabricar un hit veraniego desde que ‘Nochentera’ lo cambió todo.

Desde aquel pelotazo, su repertorio ha ido por otro camino. Más marca, más sonido propio, ese synth-pop melancólico que dejó singles tan dignos como ‘tequiero’ junto a Abraham Mateo o la inesperadamente conmovedora ‘Como Britney’. Un disco, ‘Noctalgia’, que convencía casi al completo. Nada de forzar la máquina para repetir fórmula.
Con ‘Tiramisú’ la cosa cambia. Aquí hay intención de pegarla. La buena noticia es que no suena a copia de ‘Nochentera’. Se sostiene sola.
El registro es disco-funky, divertido, lleno de detalles. Cuerdecillas, efectos de sonido graciosos —como ese tintineo que aparece en la segunda estrofa—, una dosis controlada de auto-tune y, sobre todo, un desarrollo pop que mira a los 2010 sin complejos. Dos estribillos. Estructura clásica. Una canción que se siente completa, no un collage de fragmentos diseñados para viralizarse en TikTok.
La producción acompaña sin comerse la melodía. Esa melodía es súper pop, directa, quizá demasiado familiar para el oído exigente. Pero funciona. Es fresca, se pega y cumple exactamente lo que promete: algo que saborear con el calor.
El sonido recuerda mucho a Aitana. En planteamiento y en textura. No es un problema, pero sí un dato. Donde la cosa flaquea es en la letra. Rimas con demasiado colorinchi: «volando pa’ Hawái / ya no pienso en tus eyes-eyes / y me siento súper nice». Forzadas. El gancho está ahí, sí, pero el precio es alto.
Ahora bien, cuestionar el instinto para fabricar hits de la autora de ‘Nochentera’ es jugar con fuego. Vicco ya demostró que sabe exactamente dónde poner cada gancho melódico. ‘Tiramisú’ no reinventa nada, pero tampoco lo pretende. Es una canción de verano construida con oficio pop, con una producción cuidada y con la suficiente personalidad para no perderse entre el ruido de junio y julio.
