Fontaines DC acaban de soltar ‘Tongue’, segundo single de su próximo disco ‘Dopamine Chamber’, que llega en apenas quince días. Un corte extraño, repetitivo y visceral que se aleja por completo de la balada ‘Marianne’ y mete al grupo irlandés en un territorio donde el art-rock se cruza con Prince y el hip-hop.

Lo primero que golpea es la insistencia. Grian Chatten machaca el estribillo —«¿se me permite decirlo si nadie va a escuchar?»— como quien clava un clavo a cabezazos. La referencia al Adderall vuelve una y otra vez. También la frase «mierda, lo siento, no sabía que había llamado». Y el propio título, claro: «ella tiene una lengua capaz de destrozarte la vida». No es un tema que busque variedad. Es un tema que busca perforar.
La letra va medio rapeada, pero lo verdaderamente llamativo está en la construcción sonora. Los instrumentos se suceden casi sin coincidir en el tiempo: primero sintetizadores, luego una batería que roza el bit beat, después voces apitufadas usadas como instrumento, más tarde violas, violines y contrabajos, y al final un piano —tocado por el productor James Ford— que funciona como vía de escape. Como un desahogo breve antes de que las cuerdas tomen la segunda mitad.
La nota de prensa desgrana el proceso de grabación y merece la pena detenerse en ella. El guitarrista Conor Curley lo plantea como una continuación natural de ‘Romance’: «Seguimos donde ‘Romance’ se quedó, dejando los elementos de banda en directo para cuando realmente hacían falta». El bajista Conor Deegan creó ese bajo desgarbado manipulando la velocidad de la cinta, una técnica muy usada por Prince que evoca el carácter suelto y modulado del bajo sampleado del hip-hop. Y el teclista Carlos O’Connell pasó la voz de Chatten por un sampler, distorsionándola hasta que suena como la voz de un ser extraterrestre maligno.
Guitarras que chirrían. Piano que brama. Cuerdas y orquestación que van desmontando poco a poco la fachada estoica del tema. La propia banda describe el resultado como una de las canciones más viscerales de ‘Dopamine Chamber’: «física, distorsionada y viva, aunque sus componentes humanos se procesen hasta adoptar formas irreconocibles». Difícil resumirlo mejor.
Seguimos sin escuchar la colaboración con Rosalía, que sigue siendo el gran misterio del disco. Con ‘Marianne’ como primer adelanto y ahora ‘Tongue’ como segundo, Fontaines DC están dibujando un álbum que no se va a parecer a nada de lo que han hecho antes. Ni siquiera a sí mismos de una canción a otra. ‘Dopamine Chamber’ sale en quince días y cada single nuevo confirma lo mismo: este disco no viene a repetir fórmulas. Viene a destrozarlas. Como esa lengua.



