Los australianos Hoodoo Gurus llenaron hasta la bandera la Sala Master de Vigo el pasado viernes 18 de septiembre, inaugurando la parada viguesa de la novena edición del Underfest Xacobeo con un repaso a fondo de su repertorio clásico.

El festival ya había pasado por Coruña y Santiago antes de aterrizar en Vigo. Y lo hizo con una carta de presentación difícil de discutir: una banda de culto con 45 años de carrera y todo vendido. La sala no cabía un alfiler.
Pasadas las 21:30, los cuatro saltaron al escenario con la formación de siempre. Dos guitarras, bajo y batería. Nada más. Nada menos. Desde el primer acorde de “(Let’s All) Turn On” quedó claro el plan: tirar de clásicos, ir al grano y no perder el tiempo con material reciente.
Y funcionó. El público, de todas las edades, respondió desde el primer minuto. Pero había una conexión especial con quienes vivieron en primera persona la escena alternativa de los ochenta y noventa. Esa gente que creció con el power-pop y la new wave de Hoodoo Gurus metidos en el cuerpo. Para ellos, cada canción era una descarga de memoria y electricidad a partes iguales.
La primera mitad del concierto fue pura inercia hacia adelante. Energía, distorsiones, estribillos que pedían ser cantados a gritos. Pero las piezas gordas se guardaron para la segunda parte. “Bittersweet” y “What’s The Scene” levantaron el volumen del recinto varios decibelios. Hubo también espacio para bajar revoluciones con “My Girl”, un momento más lento y romántico que sirvió de respiro antes de la recta final.
“1000 Miles Away” se hizo esperar. La dejaron para el cierre. Y fue un acierto. Es una de esas canciones que siempre crecen en directo, que ganan peso cuando las escuchas rodeado de gente que lleva décadas esperando oírla en su ciudad. Puso el punto final a una noche que demostró algo que no necesita mucha explicación: el rock no entiende de fechas de nacimiento.
El Underfest Xacobeo lleva nueve ediciones trayendo a Vigo bandas que buena parte del público local había descartado ver alguna vez en la ciudad. Ese es su mérito y su identidad. A partir del 13 de noviembre, el festival retoma su programación en las salas viguesas con nombres ya confirmados como Cloud Nothings o St. Paul & The Broken Bones. Dos propuestas que mantienen la línea de un cartel pensado para quien busca algo más que lo obvio.
Lo de Hoodoo Gurus en la Sala Master no fue nostalgia. Fue una banda que lleva desde 1981 haciendo lo mismo y sigue sonando como si tuviera algo que demostrar. A veces eso basta.



